lunes, 6 de enero de 2014

Me gusta cuidar de tí

Atardecer en los jardines del Templo de Debod, Madrid. Fotografía Debla Caeiro.


Me gusta cuidar de ti. Recuerdo cuando te tenía aparte. Te miraba de forma extraña, como si fueras algo ajeno a mí.

Ahora me gusta saber que formas parte de mí, que puedo cuidarte.

Puedo explicarte que estoy aquí para ti, que no hay quien comprenda mejor tus miedos, tus inquietudes, alegrías e ilusiones...
Que tu parte y la mía crean una unidad que se complementa. Una unidad de vulnerabilidad y fuerza, de miedo y amor.

Contenta de saber que, aunque durante mucho tiempo estuve ausente de ti, ahora sí sabes que puedes contar conmigo.

¡¡Contar conmigo con palabras de verdad!!, no de esas que se lleva el viento...

Me gusta sentir que ya por fin confías en alguien.

Feliz de saber que por fin, confías en tí.

Bendiciones.

Homenaje a mi niña.


Cansancio


Ario. Fotografía Debla Caeiro



Y a veces una se cansa de creer en ilusiones, de confiar en las personas, de tropezar, de volver a intentar, de equivocarse. Pero al final ese es el camino, el de seguir confiando y aprendiendo, porque otra cosa no queda más que tener fé en que todo sucede para algo, y en el darnos cuenta de que hoy somos mejores personas que antes. Que lo que hacíamos medio regular ayer ya nos sale mejor ahora, y así con todo.

Aunque cansada, cargando pilitas de nuevo. Despacio, con amor, con compasión. Hacia mí, hacia todos.

Bendiciones.